viernes, 27 de mayo de 2011

La búsqueda de la felicidad provoca frustración




Satisfacción, alegría, positivismo… en el imaginario colectivo estos términos están relacionados con la felicidad, definida desde diversas perspectivas. La Real Academia Española, por ejemplo, recoge en su diccionario esta definición de felicidad: “estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien”, mientras que para el filósofo griego Aristóteles, ser feliz era sinónimo de autorrealizarse y, para el también filósofo Epicuro, la felicidad consistía en experimentar placer intelectual y físico y conseguir evitar el sufrimiento mental y físico.

Ya sea desde una perspectiva filosófica o religiosa, la búsqueda de la felicidad es uno de los fundamentos de la vida. Pero disfrutar de este estado de ánimo puede tener su lado negativo, tal y como ha revelado un estudio realizado por un equipo de psicólogas procedentes de diversos centros de investigación: la Universidad estadounidense de Yale, la Universidad de Denver y la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Según las autoras del estudio, la felicidad no debe ser concebida como algo universalmente bueno. Asimismo, las investigadoras afirman que no todos los tipos y grados de felicidad son igualmente buenos, e incluso perseguir la felicidad puede hacer que la gente se sienta peor.

La investigación fue publicada por Perspectives on Psychological Science, una revista de la Association for Psychological Science.

”Las personas que quieren sentirse más felices pueden elegir entre una multitud de libros que les guíen sobre cómo hacerlo. Sin embargo, fijar una meta de la felicidad puede ser contraproducente”, asegura June Gruber, investigadora de la Universidad de Yale, directora de la presente investigación y también directora del Laboratorio de Psicología y Emociones Positivas. Grube ha colaborado en este trabajo con Iris Mauss, de la Universidad de Denver, y Tamir Maya, de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

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June Gruber, responsable del estudio. Fuente: Universidad de Yale.
Las investigadoras señalan que una de las muchas desventajas de la felicidad es que las personas que luchan por encontrarla pueden terminar peor que cuando comenzaron.

No vale todo para ser feliz

Para llegar a sentir la felicidad, las herramientas que a menudo se sugieren en libros de autoestima o de ayuda personal son dedicar tiempo cada día a pensar en las cosas que te hacen sentir feliz, contento o agradecido, así como también la creación de situaciones que con total probabilidad se traduzcan en felicidad, entre otras muchas recomendaciones.

Pero, según Gruber, estas acciones no siempre tienen el efecto deseado porque: “Cuando las practicas con la motivación o la expectativa de que dichas actividades deberían hacerte feliz, éstas pueden llevarte a la decepción y provocar en consecuencia una disminución de la felicidad".

A estas conclusiones llegaron Mauss y sus colaboradoras, tras realizar un estudio en el que constataron que las personas que leyeron un artículo de prensa alabando el valor de la felicidad se sentían peor después de ver una película con una trama feliz, que la gente que leyó un artículo en el que no se mencionó la felicidad. La razón estriba, según las psicólogas, en la posibilidad de que las personas del primer grupo se hubieran sentido decepcionadas. Dicen, además, que cuando las personas no terminan siendo tan felices como esperaban, su sensación de fracaso puede hacer que se sientan aún peor que al principio.

La felicidad extrema, otro problema

Por otra parte, las investigadoras han puesto de manifiesto que demasiada felicidad puede suponer un problema. Así lo confirmó otra investigación, que consistió en el seguimiento de un grupo de niños desde la década de 1920 hasta su vejez. En este caso, se constató que aquéllos que murieron más jóvenes estaban considerados por su entorno –consultaron a sus profesores-, como personas muy alegres.

Las investigadoras creen que esto se debe a que quienes se sienten extremadamente felices no suelen pensar de forma creativa, y también tienden a tomar decisiones más arriesgadas.

Para explicar esta afirmación, ponen como ejemplo a personas con alguna manía o que sufren trastorno bipolar. Éstas tienen una percepción superior de las emociones positivas que pueden llevarles a tomar decisiones de riesgo, como puede ser el abuso de sustancias, conducir demasiado rápido o gastar sus ahorros. Pero incluso para quienes no tienen un trastorno psicológico, "demasiada felicidad puede resultar perjudicial”, constata Gruber.

Redes sociales y felicidad

Por otro lado, las investigadoras analizaron la "felicidad inapropiada", que es aquélla que se siente cuando no se debe sentir, como al mismo tiempo que otra persona está llorando por la pérdida de un ser querido o cuando se recibe la noticia de que un amigo ha resultado herido en un accidente de tráfico.

Al igual que en el caso de la felicidad extrema, Gruber y su equipo de trabajo constataron que este tipo de felicidad, que puede surgir en momentos inadecuados, puede producirse en personas con alguna manía concreta.

Por último, las psicólogas descubrieron lo que realmente parece aumentar la felicidad. "El dinero o el reconocimiento externo a través del éxito no son los factores más influyentes en la obtención de felicidad”, señala Gruber: "Lo realmente significativo son las relaciones sociales", apunta.

Por tanto, según el estudio, la mejor manera de alcanzar la felicidad es, precisamente, dejando de lado la preocupación por ser feliz y aprovechar toda esa fuerza mental para conseguir entablar lazos sociales con otras personas: "Si hay algo que quieres resaltar y enfocar, hay que concentrarse en eso. Todo lo demás vendrá como tenga que venir”, afirman las investigadoras.

Tomado de tendencias21.net el 27 de mayo de 2011

-- Desde Mi iPad

domingo, 6 de marzo de 2011

Confirmado: ser feliz alarga la vida

Una revisión de más de 160 estudios, llevada a cabo por un equipo de la Gallup Organization de Princeton (Estados Unidos), permitió constatar de forma "clara y convincente" que los individuos que reconocen ser felices viven más y con mejor salud.


El profesor de psicología Ed Diener analizó diferentes estudios a largo plazo con personas, algunas pruebas experimentales en las que también se incluían animales y otras investigaciones que evalúan el estado de salud de gente estresada por fenómenos naturales.

"Se revisaron ocho tipos de estudios", dijo Diener, reconociendo que "la conclusión general es que el bienestar es subjetivo -a diferencia del estrés o la depresión- y, en cada caso, contribuye tanto a la longevidad como a una mejor salud".

Uno de estos estudios, en el que participaron casi 5.000 personas desde su juventud hasta la vejez mostró que aquellos que eran más pesimistas solían morir más jóvenes que sus compañeros.

En otra investigación, en la que se hizo seguimiento a 180 monjas, se observó que aquellas que escribieron autobiografías positivas a los 20 años sobrevivieron más que las que recordaban de forma más negativa su vida juvenil.

Los experimentos realizados con humanos en laboratorio mostraron que los estados de ánimo positivos reducen las hormonas relacionadas con el estrés, aumentan la función inmune y favorecen una pronta recuperación del corazón después del esfuerzo.
http://www.eltiempo.com/vida-de-hoy/salud/confirmado-ser-feliz-alarga-la-vida_8967081-4

domingo, 13 de febrero de 2011

sábado, 4 de septiembre de 2010

Cómo ser feliz

Estos son algunos ejemplos de cómo ser feliz, por la Madre Teresa de Calcuta:


El día más bello, hoy

La cosa más fácil, equivocarse

El obstáculo más grande, el miedo

El mayor error, abandonarse

La raíz de todos los males, el egoísmo

La distracción más bella, el trabajo

La peor derrota, el desaliento

Los mejores maestros, los niños

La primera necesidad, comunicarse

La mayor felicidad, ser útil a los demás

El misterio más grande, la muerte


El peor defecto, el mal humor

El ser más peligroso, el mentiroso

El sentimiento más ruin, el rencor

El regalo más bello, el perdón

Lo más imprescindible, el hogar

La ruta más rápida, el camino correcto

La sensación más grata, la paz interior

El arma más eficaz, la sonrisa

El mejor remedio, el optimismo

La mayor satisfacción, el deber cumplido

La fuerza más potente, la fe

Los seres más necesitados, los padres

Lo más hermoso de todo, el amor

http://escuelapararicos.net/como-ser-feliz/

sábado, 7 de agosto de 2010

Seis consejos para ser más felices

Tal Ben-Shahar es un profesor de la Escuela de Negocios de Harvard. Su curso sobre felicidad y psicología positiva es el más popular que ofrece la universidad. A continuación, se mencionan seis consejos sobre cómo lograr el estado de ánimo adecuado para desempeñarse de acuerdo a su potencial


1. Permítase ser humano. Cuando aceptamos las emociones - como el miedo, la tristeza o la ansiedad - como naturales, somos más propensos a superarlas. Rechazar nuestras emociones, positivas o negativas, conduce a la frustración y la infelicidad.

2. La felicidad se encuentra en la intersección entre el placer y el significado. Ya sea en el trabajo o en el hogar, el objetivo es realizar actividades que sean personalmente significativas y agradables. Cuando esto no es posible, asegúrese de tener reforzadores de la felicidad , momentos a lo largo de la semana que le aporten placer como significado.

3. Tenga en cuenta que la felicidad depende principalmente de nuestro estado de ánimo, no del estado de nuestra cuenta bancaria. Salvo en circunstancias extremas, nuestro nivel de bienestar está determinado por aquello en lo que elegimos enfocarnos, y por nuestra interpretación de los acontecimientos externos. Por ejemplo, ¿Cómo vemos el vaso, medio lleno o medio vacío?¿Vemos al fracaso como algo catastrófico, o como una oportunidad de aprendizaje?

4. ¡Simplifique! Estamos, en general, demasiado ocupados tratando de hacer cada vez más actividades en menos tiempo. La cantidad influye en la calidad, y comprometemos nuestra felicidad cuando tratamos de hacer demasiado.

5. Recuerde la conexión mente-cuerpo. Lo que hacemos — o no hacemos — con nuestro cuerpo influye en nuestra mente. El hacer ejercicio regularmente, dormir lo suficiente y comer saludablemente lleva tanto a la salud física como mental.

6. Exprese agradecimiento cuando sea posible. Muy a menudo damos por sentado nuestras vidas. Aprenda a apreciar y a disfrutar las cosas maravillosas de la vida, desde las personas hasta la comida, desde la naturaleza a una sonrisa.
http://ar.hsmglobal.com/notas/58570-seis-consejos-ser-mas-felices

sábado, 31 de julio de 2010

Desapegarse de los objetos materiales, una clave para dejar de sufrir

No significa aislarse del mundo sino desprenderse mentalmente de las cosas mundanas.


Algunos místicos orientales aseguran que al desprenderse mentalmente de las conexiones mundanas las personas logran una actitud que aporta un mayor equilibrio físico y psicológico.

Comparan frecuentemente una vida feliz con el agua, en el sentido de que si mantenemos la mano abierta, el líquido descansa en nuestra palma, pero cuando intentamos atraparlo y atesorarlo, se nos escurre entre los dedos.

Por eso, aseguran, para ser más feliz hay que dejar de apegarse a las cosas y permitir que la vida fluya con naturalidad.

Esta falta de afición, interés o inclinación por objetos, situaciones o personas no implica aislarse del mundo o la vida social, sino dejar de aferrarse obsesivamente a lo material.

Según el pensador hindú Deepak Chopra, el desapego es uno de los grandes principios que aplica la naturaleza para crear todo lo que existe. Por ello, actuar en sintonía con esta ley natural es una de las claves para realizar nuestros sueños.

Aunque parezca un contrasentido, según este pensador hindú, para conseguir cualquier cosa en el universo físico es preciso renunciar al apego a esa misma cosa. Ello no significa que haya que dejar de lado la intención de crear nuestro deseo, sino que consiste en abandonar nuestro apego al resultado.

Además de la visión de Chopra, hay otras formas de entender y cultivar el desapego desde una óptica espiritual o psicológica.

Para la maestra de yoga Sonia C. Iniesta, "el desapego es la indiferencia hacia los objetos que percibimos a través de los sentidos y que nos producen placer, tanto presentes como futuros.

Mientras que el apego ata al ser humano a la tierra, el desapego nos libera de la esclavitud psicológica hacia lo material; es una actitud que afina la mente y la vuelve reflexiva", dice.

"Donde quiera que exista la sensación de placer, la mente se fija al objeto sensual que lo causa. Es lo que se denomina apego, y que sólo trae consigo esclavitud y dolor, porque cuando el objeto desaparece, se aleja o perece, la mente sufre un gran dolor", señala la experta en la milenaria técnica yóguica.

"Los objetos materiales y los placeres mundanos nos producen una felicidad sólo temporal y nos conducen hacia el dolor y la tristeza una vez experimentados o utilizados", indica la maestra.

Para cultivar el hábito del desprendimiento, y fluir naturalmente con la vida, Iniesta recomienda comer y vivir de forma sencilla, practicar el discernimiento y la reflexión, vivir momentos de silencio a lo largo del día y separarse, en lo posible, de los objetos fútiles y perecederos.

Desprendimiento

Estos son algunos pensamientos con los cuales es posible lograr el desapego, según el libro 'Las siete leyes espirituales del éxito', del reconocido médico, místico y escritor hindú Deepak Chopra: Practicaré el desapego. Me permitiré a mí mismo, y a los que me rodean, la libertad de ser tal como somos.

No impondré mi idea de cómo deben ser las cosas ni soluciones forzadas a los problemas. Intervendré en todo con participación desapegada. Añadiré la incertidumbre como ingrediente esencial de mi experiencia. Encontraré soluciones que surgirán del problema, del caos, de la confusión y del desorden.
http://www.eltiempo.com/vidadehoy/desapegarse-de-los-objetos-materiales-una-clave-para-dejar-de-sufrir_7834525-1

domingo, 4 de julio de 2010

El dinero no compra la felicidad

JUEVES, 1 de julio (HealthDay News/HolaDoctor) -- Tener más dinero podría mejorar la satisfacción de la gente con su vida pero no les ayudará necesariamente a disfrutarla, según sugiere un nuevo estudio.


Los investigadores analizaron los datos reunidos en la primera Encuesta Mundial de la Gallup, que incluyó a más de 136,000 personas de 132 países que fueron encuestados entre 2005 y 2006. A los encuestados, que calificaron sus vidas en una escala de cero (la peor) a 10 (la mejor), se les preguntó acerca de las emociones positivas o negativas que experimentaron el día anterior, si se sentían respetados, si tenían familiares y amigos con los que podían contar ante una emergencia y cuán libres se sentían para elegir sus actividades diarias, aprender cosas nuevas o de hacer lo que mejor sabían hacer.

Al igual que otros estudios, el análisis reveló que la satisfacción con la vida, la creencia de que la vida va bien, aumenta a medida que crece el ingreso, a nivel individual y de país en general. Pero los investigadores también encontraron que aunque los sentimientos positivos en general aumentaron un poco junto con el aumento del ingreso, estos sentimientos se relacionaban más con otros factores, tales como sentirse respetado, tener autonomía y contar con el apoyo social de amigos y familiares y tener un trabajo satisfactorio.

"La gente siempre se pregunta: ¿El dinero compra la felicidad? Este estudio demuestra que todo depende de cómo se defina la felicidad, porque si nos fijamos en la satisfacción con la vida, cómo se evalúa la vida como un todo, se ve una correlación muy fuerte en todo el mundo entre los ingresos y la felicidad", dijo Ed Diener, alto científico de la Organización Gallup y profesor emérito de psicología en la Universidad de Illinois, en un comunicado de prensa de la universidad. "Por otra parte, es bastante sorprendente que la correlación entre los sentimientos positivos y disfrutar de la vida sea tan pequeña".

De acuerdo con Diener, éste es el primer estudio que establece una diferencia entre la satisfacción con la vida y los sentimientos positivos o negativos que las personas experimentan en el día a día.

"Todo el mundo se ha fijado solamente en la satisfacción con la vida y los ingresos", señaló. "Y si bien es cierto que hacerse más rico le aportará mayor satisfacción con su vida, quizá no tenga un impacto tan grande como creíamos sobre el hecho de disfrutar de la vida".

El estudio aparece en la edición en línea del 15 de julio de Journal of Personality and Social Psychology.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTE: University of Illinois at Urbana-Champaign, news release, July 1, 2010
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_100628.html